Ulcera por presion en un paciente postrado, mala fortuna o irresponsabilidad
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Son imágenes fuertes que sacamos de nuestra practica en el Hospital de Curanilahue.
Fue el caso clínico de uno de mis compañeros para ser presentado.
Se dice que las UPP son la vergüenza de enfermería. Puede ser así, como también una vergüenza de todo cuidador, pues este paciente con una enfermedad crónica, la Osteomielitis una infección terminal en muchas veces al hueso. Este paciente debió ser amputado el grado de daño que afecto a la extremidad izquierda dado la poca y nada irrigacion que recibía tras el absceso y la inflamación. Pero eso es otra historia.
Aquí queda patente como un descuido del cuidador hacia un paciente no necesariamente incapacitado, solo con una minusvalía que no compromete sus facultades. Una irresponsabilidad de los cuidadores pues una ulcera de este tamaño se puede prevenir fácilmente. Desafortunadamente para el paciente a estos descuidos debemos sumar la infección pelviana producida por las bacterias asociadas a al enfermedad; ademas a eso sumar la zona en la que se desarrolla el daño, pues el paciente cada vez que elimina deposiciones requiere una atención inmediata.
Los cuidados realizados son evidente la irrigacion con el matraz de suero, luego comprimir la zona del glúteo, porque a pesar que no se aprecia en las imágenes la herida tiene una profundidad de al menos 5 cm, entonces es necesario eliminar el exudado que se acumula. Luego se pincela con abundante povidona yodada para prevenir la infección externa y combatir a los focos ya presentes, luego se cubre con apósitos.
Este paciente fue sometido a cirugía un día antes de estas imágenes, osea el grado de daño era mucho mayor.
Personalmente fue impactante asistir a las curaciones, no solo por el evidente daño y el shock de observar semejante estado de una persona, también era una lucha interna por comportarme adecuadamente con el paciente, porque en mi mente debía aislar el fétido olor de mis pensamientos y toda la incomodidad que personalmente sentía, a pesar de eso, logre controlar esos sentimientos, algo que pensé seria fácil de controlar en primera instancia pero que solo el tiempo ayuda a llevar. Debo señalar que el olor quedaba en el hospital y en el resto de las salas. Se debió poner en una sala de aislamiento a esta persona, pues el olor afectaba a los pacientes vecinos.
Una experiencia donde se pone a prueba la vocación de enfermería y el como brindar cuidados no esta exento de dificultades, es aquí donde debe primar la voluntad, la vocación de servicio y ayuda. Pues es necesario controlar la reacción propia de un ser humano, apartar de la mente los miedos y rechazos que puedan surgir frente a estas situaciones.
Me es difícil dar un pronostico a un futuro cercano.
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También colabora la siempre guapa Yus Rueda quien desde Venezuela hace sus aportes con sus trabajos y elaborados informes
2 November 2008 at 10:41 am
soy estudiante de enfermeria de 3er periodo, aca en bs as argentina en la clinica donde hacemos las practicas vi upp estadio 4 en zona sacra, es terrible el olor que tiene y poco imaginable el dolor del paciente
10 December 2008 at 12:26 am
Una UPP de esa magnitud está claro que es irresponsabilidad. Muchos de los errores que se cometen en el quehacer enfermero están dados por obviedades que se olvidan. Si, pequeños errores pero que son fundamentales. Así por ejemplo por una vez que no me lave las manos “por que me dio lata” perfectamente se puede transmitir una enfermedad con todo lo que ello implica. Ni más ni menos.
Importante es estar alerta, no dejar de hacer lo que debemos hacer (si, la visión bionica aún no es parte de nuestra evolución, asi que a mirar a los pacientes por delante y por detras, sin olvidar los pies por favor!!!!).