Cuidados Paliativos en el paciente oncologico/hematologico
En muchos aspectos, el éxito del tratamiento del cáncer depende del éxito de los cuidados de sostén. El fracaso en el control de los síntomas del cáncer y en su tratamiento puede hacer que los pacientes abandonen el tratamiento curativo. De igual importancia es el hecho de que los cuidados de sostén son un determinante importante de la calidad de vida. Aun cuando la vida no puede prolongarse, el médico debe esforzarse en conservar su calidad. Las mediciones de la calidad de vida se han convertido en criterios de valoración habituales de los estudios de investigación clínica. Además, se ha demostrado que el cuidado paliativo resulta eficaz en relación con los costes cuando se enfoca organizadamente. Un credo para la oncología podría ser el siguiente: curar a veces, prolongar la vida a menudo y confortar siempre.
Dolor
En el paciente con cáncer, el dolor se presenta con una frecuencia variable: 25 a 50% de los pacientes tiene dolor en el momento del diagnóstico, 33% padece dolor relacionado con el tratamiento y 75% experimenta dolor con la enfermedad progresiva. El dolor puede tener varias causas. En alrededor de 70% de los casos, el dolor está ocasionado por el propio tumor: por invasión del hueso, los nervios, los vasos sanguíneos o las mucosas, u obstrucción de una víscera hueca o un conducto. En un 20% de los casos, el dolor es secundario a una intervención quirúrgica o a un procedimiento médico invasor, a lesiones por radiación (mucositis, enteritis o lesiones de plexos nerviosos o de la médula espinal) o a lesiones por quimioterapia (mucositis, neuropatía periférica, flebitis, necrosis aséptica de la cabeza femoral provocada por esteroides). En un 10% de los casos, el dolor no tiene relación con el cáncer ni con su tratamiento.
En muchos aspectos, el éxito del tratamiento del cáncer depende del éxito de los cuidados de sostén. El fracaso en el control de los síntomas del cáncer y en su tratamiento puede hacer que los pacientes abandonen el tratamiento curativo. De igual importancia es el hecho de que los cuidados de sostén son un determinante importante de la calidad de vida. Aun cuando la vida no puede prolongarse, el médico debe esforzarse en conservar su calidad. Las mediciones de la calidad de vida se han convertido en criterios de valoración habituales de los estudios de investigación clínica. Además, se ha demostrado que el cuidado paliativo resulta eficaz en relación con los costes cuando se enfoca organizadamente. Un credo para la oncología podría ser el siguiente: curar a veces, prolongar la vida a menudo y confortar siempre.
Dolor
En el paciente con cáncer, el dolor se presenta con una frecuencia variable: 25 a 50% de los pacientes tiene dolor en el momento del diagnóstico, 33% padece dolor relacionado con el tratamiento y 75% experimenta dolor con la enfermedad progresiva. El dolor puede tener varias causas. En alrededor de 70% de los casos, el dolor está ocasionado por el propio tumor: por invasión del hueso, los nervios, los vasos sanguíneos o las mucosas, u obstrucción de una víscera hueca o un conducto. En un 20% de los casos, el dolor es secundario a una intervención quirúrgica o a un procedimiento médico invasor, a lesiones por radiación (mucositis, enteritis o lesiones de plexos nerviosos o de la médula espinal) o a lesiones por quimioterapia (mucositis, neuropatía periférica, flebitis, necrosis aséptica de la cabeza femoral provocada por esteroides). En un 10% de los casos, el dolor no tiene relación con el cáncer ni con su tratamiento.
Catalogado bajo Cuidados Paliativos, Cuidados de Enfermeria, Patologias, Salud Comunitaria








