Seguimiento del paciente oncologico
SEGUIMIENTO A LARGO PLAZO Y COMPLICACIONES TARDIAS
Cuando parece improbable que la medicina convencional sea curativa, muchos pacientes optan por métodos de tratamiento no demostrados o de dudosa eficacia. Los pacientes que buscan estas alternativas a menudo tienen un buen nivel de estudios y pueden encontrarse en las primeras fases de su enfermedad. Estos métodos sin fundamento suelen difundirse a partir de anécdotas no corroboradas, y no sólo pueden no ayudar al paciente sino que llegan a ser perjudiciales. Los médicos deben esforzarse en mantener una comunicación abierta y libre de prejuicios, para aumentar la probabilidad de que los pacientes les confíen lo que realmente están haciendo. La aparición de efectos tóxicos no esperados puede ser un indicio de que se está tomando un tratamiento suplementario.
Cuando se ha completado el tratamiento, se vuelven a evaluar las zonas primeramente afectadas por el tumor, por lo común mediante radiología u otras técnicas de imagen, y ante cualquier anomalía persistente se debe realizar biopsia. Si la enfermedad persiste, el equipo interdisciplinar discute un nuevo plan de tratamiento de rescate. Si el tratamiento inicial ha logrado que el paciente esté libre de enfermedad, éste se debe someter a un seguimiento regular para detectar una posible recidiva. Se desconocen las direc-trices óptimas de seguimiento asistencial. Durante muchos años, ha sido práctica habitual vigilar a los pacientes mensualmente durante seis a 12 meses, luego cada dos meses durante un año, cada tres meses durante un año, cada cuatro meses durante un año, cada seis meses durante un año, y en lo sucesivo cada año. En cada visita, se realizaba un conjunto de pruebas de laboratorio, radiológicas y de imagen basándose en la suposición de que es mejor detectar la enfermedad recidivante antes de que se haga sintomática. Sin embargo, cuando se han estudiado los procedimientos de seguimiento, se ha descubierto que esta suposición es inexacta. Todos los estudios de cáncer de mama, melanomas, cáncer de pulmón, cáncer de colon y linfomas han fracasado a la hora de sostener el concepto de que las recidivas asintomáticas se curan más fácilmente mediante tratamiento de rescate que las recidivas con síntomas. A la vista del enorme coste de una serie completa de pruebas diagnósticas y su clara falta de efecto en la supervivencia, las nuevas directrices que se están planteando abogan por realizar visitas de seguimiento menos frecuentes durante las cuales la anamnesis y la exploración física sean las principales investigaciones que se deban realizar.
Con el transcurso del tiempo la probabilidad de recidiva del cáncer primario disminuye. Para muchos tipos de cáncer, la supervivencia a los cinco años sin recidivas es equivalente a la curación. Sin embargo, existen problemas médicos importantes que aparecen en los pacientes tratados de cáncer y que deben examinarse. Algunos problemas surgen a consecuencia de la enfermedad y otros a consecuencia del tratamiento. El conocimiento de estos problemas relacionados con la enfermedad y con el tratamiento puede ayudar a detectarlos y tratarlos.
A pesar de estos inconvenientes, la mayoría de los pacientes que se curan de cáncer vuelve a una vida normal. He aquí la importancia de la adherencia a los Cuidados de Sostén o Paliativos.
Continuara…
SEGUIMIENTO A LARGO PLAZO Y COMPLICACIONES TARDIAS
Cuando parece improbable que la medicina convencional sea curativa, muchos pacientes optan por métodos de tratamiento no demostrados o de dudosa eficacia. Los pacientes que buscan estas alternativas a menudo tienen un buen nivel de estudios y pueden encontrarse en las primeras fases de su enfermedad. Estos métodos sin fundamento suelen difundirse a partir de anécdotas no corroboradas, y no sólo pueden no ayudar al paciente sino que llegan a ser perjudiciales. Los médicos deben esforzarse en mantener una comunicación abierta y libre de prejuicios, para aumentar la probabilidad de que los pacientes les confíen lo que realmente están haciendo. La aparición de efectos tóxicos no esperados puede ser un indicio de que se está tomando un tratamiento suplementario.
Cuando se ha completado el tratamiento, se vuelven a evaluar las zonas primeramente afectadas por el tumor, por lo común mediante radiología u otras técnicas de imagen, y ante cualquier anomalía persistente se debe realizar biopsia. Si la enfermedad persiste, el equipo interdisciplinar discute un nuevo plan de tratamiento de rescate. Si el tratamiento inicial ha logrado que el paciente esté libre de enfermedad, éste se debe someter a un seguimiento regular para detectar una posible recidiva. Se desconocen las direc-trices óptimas de seguimiento asistencial. Durante muchos años, ha sido práctica habitual vigilar a los pacientes mensualmente durante seis a 12 meses, luego cada dos meses durante un año, cada tres meses durante un año, cada cuatro meses durante un año, cada seis meses durante un año, y en lo sucesivo cada año. En cada visita, se realizaba un conjunto de pruebas de laboratorio, radiológicas y de imagen basándose en la suposición de que es mejor detectar la enfermedad recidivante antes de que se haga sintomática. Sin embargo, cuando se han estudiado los procedimientos de seguimiento, se ha descubierto que esta suposición es inexacta. Todos los estudios de cáncer de mama, melanomas, cáncer de pulmón, cáncer de colon y linfomas han fracasado a la hora de sostener el concepto de que las recidivas asintomáticas se curan más fácilmente mediante tratamiento de rescate que las recidivas con síntomas. A la vista del enorme coste de una serie completa de pruebas diagnósticas y su clara falta de efecto en la supervivencia, las nuevas directrices que se están planteando abogan por realizar visitas de seguimiento menos frecuentes durante las cuales la anamnesis y la exploración física sean las principales investigaciones que se deban realizar.
Con el transcurso del tiempo la probabilidad de recidiva del cáncer primario disminuye. Para muchos tipos de cáncer, la supervivencia a los cinco años sin recidivas es equivalente a la curación. Sin embargo, existen problemas médicos importantes que aparecen en los pacientes tratados de cáncer y que deben examinarse. Algunos problemas surgen a consecuencia de la enfermedad y otros a consecuencia del tratamiento. El conocimiento de estos problemas relacionados con la enfermedad y con el tratamiento puede ayudar a detectarlos y tratarlos.
A pesar de estos inconvenientes, la mayoría de los pacientes que se curan de cáncer vuelve a una vida normal. He aquí la importancia de la adherencia a los Cuidados de Sostén o Paliativos.
Continuara…
Catalogado bajo Cuidados Paliativos, Patologias, Rol de enfermeria, Salud Comunitaria










