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Saber escuchar ayuda a la enfermeria



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En el hospital con tanto trajín e ir de un lado para otro sucede que muchas veces la comunicación con la persona se traduce nada más que al momento en que se administra la atención ya sea el medicamento  o algún cuidado, rara vez conocemos más allá de lo que se relaciona con la patología del paciente. Habitualmente no existe una habilidad específica para escuchar. No sabemos escuchar y ello, se traduce en múltiples errores de comunicación que pueden tener consecuencias muy negativas para el enfermo. Generalmente oímos pero no escuchamos porque éste es un proceso más complejo, más profundo y más sensible.
Sin embargo, el tiempo de escucha en la comunicación es muy importante, puede constituir hasta un 40% del tiempo total de la comunicación. Pero, ¿sabemos escuchar? Apresuradamente podemos dar una contestación negativa, no tenemos o no hemos desarrollado suficientemente la capacidad de escucha. El escuchar es un método de obtener información y exige una aptitud especial que es necesario aprender, desarrollar y controlar. El escuchar implica un proceso mental más complicado que el oir; requiere energía y disciplina y es una capacidad que se aprende.

La aptitud de escuchar es un proceso básicamente activo con el fin de obtener información en una actitud acrítica y de comprensión. Supone reconocer al «otro» en toda su valía personal, en todas sus posibilidades, ya que una situación de superioridad como ocurre frecuentemente en la relación «médico-enfermo», inhibe frecuentemente la «escucha». Sin embargo, escuchar es uno de los aspectos más absorbentes de la comunicación y también más gratificantes.
La escucha eficaz es el nexo de unión que tratamos de conseguir en la relación «médico-enfermo» y que permite la disminución de su nerviosismo. Al escuchar al paciente de forma adecuada, sin enfadarse, sin criticar lo que ha hecho, sin ademanes de prisas, con una postura adecuada, estamos facilitando la comunicación de sus sentimientos, de sus temores y de sus ansiedades. Al mismo tiempo reconocemos al paciente como una persona, fomentando paralelamente la autoestima, la reducción de la tensión y el estrés, la seguridad, etc. Igualmente, la enfermera que se perfecciona día a día en esta habilidad puede percibir (ser consciente) de datos, signos o símbolos muy importantes que antes le pasaban totalmente desapercibidos.

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El paciente en este proceso se siente aceptado y proporciona una información más profunda e interesante. Este tipo de escucha eficaz estimula la sinceridad, el entendimiento y procura, a su vez, cierta sensación de seguridad. Con esta conducta facilitamos al paciente la posibilidad de hablar sin miedo, sin límites de tiempo, etc., y, por lo tanto, experimenta un alivio importante en su sufrimiento y dolor.
Por el contrario, los pacientes que no son escuchados entienden que sus pensamientos y sentimientos
no son importantes, que lo es mucho más su enfermedad que el propio YO.
La escucha eficaz supone armonizar con uno mismo, además de armonizar con los demás; escuchar atentamente lo que uno mismo dice y cómo lo dice es enormemente revelador de la propia persona. En el ambiente hospitalario, al igual que en cualquier empresa moderna, uno de los elementos más apreciados es precisamente la capacidad de escucha. La escucha con atención supone un dominio personal para el médico, un estatus de madurez psíquica que le permite adentrarse en los dominios psíquicos del paciente y, al mismo tiempo, perfeccionarse a sí mismo. La enfermera al permitir mediante la escucha eficaz que el paciente pueda evacuar sus sentimientos (aunque sean muy negativos), vuelve a propiciar la comunicación, a instaurar progresivamente la comunicación, apoyándose en dos pilares fundamentales que son la seguridad y la confianza.
La escucha eficaz supone igualmente que el «otro», es decir, el paciente tiene una gran importancia para el médico; sus ideas y opiniones son muy importantes, siempre se puede aprender algo del paciente; casi siempre se puede ayudar emocionalmente al paciente escuchándole atentamente, sin exhibir signos de prisas (estar de pie, abrir la puerta, mirar el reloj, etc.) o que indiquen algún tipo de distracción.
El profesional sanitario deberá familiarizarse con las técnicas adecuadas para responder terapéuticamente, haciendo que el paciente se encuentre cómodo, transmitiéndole en todo momento seguridad. Entre estas técnicas muy simples -pero muy operativas podemos destacar las siguientes:
• Paráfrasis: se trata de decir el mismo mensaje del paciente de forma resumida; y ello, por dos
motivos. En primer lugar porque de esa manera el paciente percibe que le hemos «escuchado» y en segundo lugar, porque hacemos verdaderamente consciente al paciente de sus propios mensajes (por lo tanto de su estado emocional, de sus necesidades psicoafectivas, etc.).
• Clarificación: se busca conseguir entender aún mucho mejor el mensaje verbal y no verbal que hemos escuchado y observado en el paciente. Naturalmente, en muchas fases de la enfermedad, por la propia angustia o por la acción de los fármacos, el mensaje es confuso y ambiguo. Por eso es muy importante desarrollar con prudencia este principio de clarificación.
• Validación: con esta técnica se pueden confirmar determinadas deducciones o inferencias que realizamos a partir de nuestra «escucha». Por ejemplo, en la entrevista hemos notado una gran inquietud y ansiedad en el enfermo. La enfermera puede deducir que está en relación con un tratamiento de quimioterapia o con el dolor; por eso, hay que validar las observaciones preguntándole, ¿siente algún dolor?, ¿cuál es su preocupación actual?, ¿qué es lo que estaba pensando?, etc.
• Información: es un procedimiento enormemente útil pero complejo ya que debemos saber en todo momento lo que tenemos que decir e informar (un procedimiento, una técnica, su evolución, efectos secundarios, molestias, etc.). Además, es muy importante añadir información «sensorial», relativa a las molestias que le puede acarrear tal técnica, o tal medicamento. Naturalmente, la información se ajustará siempre a las necesidades psicosociales del paciente; se tendrá en cuenta, por lo tanto, su individualidad.
• Preguntas abiertas: se trata de una técnica interesante para facilitar la expresión libre acerca de sus sentimientos y/o temores. No importa la pregunta; lo realmente importante es dar al paciente la oportunidad de «evacuar» sus emociones y posibilitar con esta técnica una auténtica «catarsis emocional». También es un método que permite al paciente ayudarle en la búsqueda de solución de problemas, de conflictos emocionales, etc. Es una técnica, obviamente que pone a prueba la «capacidad de escucha» del médico.
• Utilización del silencio terapéutico: la gravedad de la enfermedad o el estado anímico del paciente, a veces, condicionan la comunicación; es decir, no hay nada que decir, pero hay mucho que comunicar. No se trata de un juego de palabras, sino de una profunda forma de comunicación en la que nos adentramos en el psiquismo del paciente, en sus sufrimientos y en su angustia. El «silencio» supone un profundo respeto hacia la personalidad del paciente, un acto de enfermería sublime en el que se pone de manifiesto la capacidad ética del profesional sanitario. Es posiblemente en el momento de la aceptación serena de la muerte cuando proliferan los períodos
de silencio. El paciente ya no quiere explicaciones; su mente intuye la gran verdad. En estos momentos la enfermera puede ser más respetuoso manteniendo su silencio y sólo recurriendo al diálogo si fuese requerido. Una mirada comprensiva, un suave apretón de manos (mantenido) establece un mayor diálogo que el conjunto de palabrería vana. Como diría Tagore, el silencio es el gran protagonista en los dramas humanos; la gran verdad tiene un gran silencio.
El silencio es una forma poderosa de comunicación, si bien, en el ajetreado mundo de la medicina actual apenas se utiliza en los cuidados de salud. No obstante, diez minutos a solas con el paciente pueden contribuir decisivamente a desarrollar la confianza y a demostrar su interés por él como persona.

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Un comentario at “Saber escuchar ayuda a la enfermeria”. Envia tu Comentario

  1. lolyz
    dijo:

    es una informacion muy util, pues representa una base para la buena relacion enfermara-paciente(y)(y)(y)(y)

Nos enlazan:

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