La indicación de administración de oxigeno tiene por objeto:
• Mejorar la hipoxemia.
• Disminuir el trabajo respiratorio.
• Reducir el trabajo del miocardio.
La administración de oxigeno constituye uno de los aspectos fundamentales en el tratamiento de las afecciones respiratorias para mantener la oxigenación tisular, eliminar CO2 y corregir el equilibrio ácido-base.
La concentración de oxigeno debe ser regulada antes de haberse iniciado su administración. Una vez iniciada la administración se debe determinar presión parcial de Oxigeno para conocer los requerimientos reales del niño y/o saturación de oxígeno en forma horaria.
La Presión Arterial de Oxigeno (PaO2) debe ser mantenida entre 60 a 90 mm de Hg, preferentemente entre 50 a 70 mm de Hg en los recién nacidos de pretérmino.


También colabora la siempre guapa Yus Rueda quien desde Venezuela hace sus aportes con sus trabajos y elaborados informes