Cuidados en pacientes con complicaciones respiratorias
En las estaciones de frió, comienzan a ocurrir ya desde otoño, una serie de complicaciones y patologías que pueden comprometer la via aérea. Pero tan importante como el tratamiento farmacológico es el cuidado de un equipo multi disciplinario para hacer de la incomodidad de estar resfriado, algo más llevadero en la vida de una persona. Porque mal que mal, muchos tendrán una seguidilla de problemas y quizás en el peor de los casos hablemos de algo crónico, por lo que brindar una atención integra es esencial.
¿Que dirías tu si tu primera vez te tratan mal y sumas el dolor de estar enfermo con una atención de mil pelotas?
Todos sabemos que la primera vez siempre se recuerda. A no traumar a nadie.
· Observación y valoración, vigilante y continua del paciente, con un examen físico general y
segmentario, con especial cuidado del estado respiratorio.
· Valorar presencia de compromiso respiratorio: aleteo nasal, taquipnea, cianosis peribucal,
taquicardia, utilización de musculatura accesoria, presencia de ruidos bronquiales, tos, etc.
· Instruir a los padres en el cuidado de su hijo y en la resolución de posibles problemas.
· Favorecer el reposo.
· Toma de exámenes de ayuda al diagnóstico.
· Control de signos vitales, así como de oximetría de pulso de ser necesario.
· Administración de oxigenoterapia cuando corresponda.
· Mantener permeabilidad de las vías aéreas, especialmente antes de alimentar.
Permitir una postura cómoda.
· Alimentación fraccionada y según tolerancia.
· Aplicar medidas que reduzcan ansiedad y apremio.
· No abrigar en exceso.
· No exponer al frío.
· Evitar agentes contaminantes.
· Aseo nasal.
· Posición fowler o semifowler.
· Organizar actividades que consuman un mínimo de energía.
· Evitar ropas o sábanas apretadas o sujeciones.
· Favorecer relación del paciente y sus padres.
· Aspiración de secreciones de las vías respiratorias cuando sea necesario.
· Evitar hiperextensión del cuello.
· Tranquilizar a los padres y educar respecto al estado de salud de su hijo.
· Favorecer la expresión de sentimientos de los padres.
· Ayudar a expectorar, cuando corresponda.
· Favorecer un ambiente húmedo (LTBA).
· Asegurar ingesta adecuada de líquidos a tolerancia y fraccionada.
· Administración de medicamentos según prescripción médica.
· Evitar infecciones cruzadas.
· Educar a los padres respecto a la importancia de administrar los medicamentos regularmente y
continuar con el tratamiento por el tiempo indicado.
· Educar a la familia sobre posibles complicaciones.
· Medición y registro de ingresos y egresos.
· Reducir la fiebre y controlar la temperatura con medidas físicas y antipiréticos.
· Frente a la odinofagia, de preferencia administrar dieta blanda o líquida, tolerando mejor los
líquidos frescos que los calientes.
· Valorar la presencia de dolor y utilizar medidas tendientes a aminorarlo.


