Comunicacion no verbal con el paciente
Tenemos que indicar que muchos de los procedimientos médicos y de enfermería y que implican un contacto físico, suponen la invasión de determinadas áreas del cuerpo a las que no tienen acceso personas extrañas; por eso, accedemos a la intimidad del paciente (a sus profundidades psicoafectivas) y, por ello, es necesario una gran cautela, meticulosidad y respeto. Una cosa es acceder a la intimidad del paciente («intus») y otra totalmente distinta es «invadir» y «quebrantar» su intimidad y ello, por muchas excusas que existan (falta de tiempo, masificación, necesidad ineludible de exploración, etc.), no puede ser posible ni deseable, ya que supondría romper el primer principio de atención y respeto a la dignidad humana. Sólo con un lenguaje y afecto adecuados el paciente nos puede permitir acceder a explorar esa zona corporal que tanto significa para él.
El olfato es otro de los elementos que hay que conocer y que ejerce también un papel importante en la comunicación con el paciente. En este aspecto, también hay numerosas variaciones culturales; así, mientras que entre los árabes el aliento» puede ser un instrumento de amistad; en la cultura occidental resulta justamente lo contrario. Los olores corporales diversos, mucho más frecuentes en el paciente hospitalizado o enfermo, hacen que evaluemos negativamente a los sujetos, lo que puede repercutir negativamente en la comunicación y en la atención integral al paciente.
Algunos pacientes que «huelen mal» pueden ser olvidados o conducidos al «ostracismo». Cada vez más, las investigaciones nos indican la importancia que tiene el uso de la comunicación verbal y no verbal entre los pacientes hospitalizados o no. Whitcher y Fisher (1973) encontraron que aquellos pacientes a los que se les cogía de la mano y se les sonreía a la hora de prestarles los cuidados diarios por parte de los médicos y enfermeras, necesitaron menos días de hospitalización y evaluaron mejor al personal sanitario que aquellos pacientes que no fueron sometidos al tratamiento experimental.
También hay que aludir a un tipo de indicios no verbales que cobran especial interés y que son aquéllos que contribuyen a dar la impresión de engaño u ocultamiento al interlocutor. Desde la cara manos, pies y piernas se envían continuamente mensajes que pueden confundir o engañar al paciente. En cuanto a la capacidad de enviar mensajes, la cara sería la primera en importancia; sin embargo, en cuanto a la capacidad de transmitir indicios de ocultamiento y engaño, el orden sería justamente el contrario, ya que se tiende a controlar menos aquellas áreas del cuerpo a las que no se suele prestar atención en la interacción. Una vez más, sigue siendo muy importante la congruencia entre el mensaje verbal y el no verbal. Un mensaje positivo acompañado de un signo no verbal negativo se traduce en una impresión de insinceridad.
Ambos canales de comunicación (verbal y no verbal) tienen una gran importancia en el paciente, por cuanto éste se encuentra generalmente en una situación de «dependencia emocional» y, por ello, tiende a fijarse más en el modo en que el profesional se presenta, en términos de conducta afectiva.
Las personas enfermas se sienten débiles e incapaces no sólo física, sino también psíquicamente; por ello, hay que procurar «conectar» con el enfermo en base a estos dos tipos de canales de comunicación. Para ello, es necesario que el médico y/o enfermera abandonen provisional mente su jerarquía de valores y su propio sistema de referencia y que «se ponga en el lugar del otro» para comprenderle a partir de su sistema de referencia y su historia vital. La empatía supone,
además, un «sentir con», una comprensión sensible de una persona, participando en el sufrimiento del paciente; esa comprensión se verifica en el plano emocional y contiene asimismo componentes cognoscitivos, es decir, una toma de conciencia y ordenación de cuanto el paciente quiere, en realidad, decir.




26 April 2010 at 7:56 am
me gusto mucho este articulo ojala se pusiera en practica día a día, yo como supervisora de enfermería siempre le inculco a mi personal comunicarse con el paciente
26 April 2010 at 10:10 pm
Es muy bueno este articulo, ya que tiene toda la razon, encuanto a la comunicacion con el paciente ya que esto le brinda confianza y ayuda a que el paciente se cienta seguro, hojala tuvieramos en cuenta esto y se puciera en pranctica……..
30 April 2010 at 9:48 pm
gracias por ser tan lindos y enviarme informacion. este articulo esta super hay que practicarlo
1 May 2010 at 11:51 am
Exspectacular! como he de escribirlo, nuestra comunicacion y contacto con el paciente, deja sentir el amor con que realizamos nuestro trabajo,e inmediatamente con el tacto transportamos energias, ojala fueran siempre positivas,alegres,amorosas,gracias señores.
12 May 2010 at 2:01 pm
Si debemos ser observadores, muchas veces no hace falta palabras, las expresiones son muy importantes.
16 May 2010 at 1:27 am
Como lo comentas en este artículo, la “Empatía” que logremos tener con nuestros pacientes influirá de manera muy positiva en su tratamiento y recuperación, esa forma de comunicación acertiva y buen estado de ánimo nuestro indudablemente la transmitiremos y también la cosecharemos porque el sentimiento que provoca la “Empatía” casi siempre es recíproco, lo cual nos colmará de satisfacciones en nuestro quehacer profesional.