Cintas quirurgicas para curaciones
Son elementos esenciales en la curación. Su uso correcto permite que la fijación sea adecuada
para los fines que se desea lograr. De acuerdo a su permeabilidad, las cintas quirúrgicas se pueden clasificar en oclusivas,
semioclusivas y no oclusivas. En la úlcera del pie diabético se recomienda utilizar cinta no oclusiva de rayón, la que está confeccionada de 100% de rayón no tejido; sólo se puede cortar con tijeras o con los dientes del dispensador.
Esta cinta es idónea para pieles sensibles y delicadas o cuando es necesario aplicar un apósito a repetición en la misma área o zona.
Técnica
La fijación con tela adhesiva debe sobrepasar 3 cm el borde del apósito. La tela se aplica desde el centro hacia los bordes.
Recomendaciones
• La piel debe estar limpia y seca antes de aplicar la cinta.
• Frotar los extremos de la cinta de rayón para hacer que se adhiera mejor.
• Para retirar la tela que lleva más de 5 días de aplicación, se recomienda humedecer los bordes con agua tibia para soltarlos y no dañar la epidermis, ya que tiene una gran adherencia a la piel.
• Las cintas no son estériles, por lo tanto no pueden ser aplicadas directamente en la úlcera.
• Si se necesita esterilizar la cinta, se debe enviar a esterilización en óxido de etileno, cortada en tiras que se pegan en una placa lisa, no adherente. No se debe enviar en rollo porque el pegamento de la tela impide la entrada del gas hacia las diferentes capas de la cinta.
• No aplicar la cinta directamente del rollo; la manera correcta de hacerlo es cortar el trozo de cinta que se va a usar.
• La aplicación de la cinta se realiza desde el centro hacia los bordes y se retira desde los bordes hacia el centro.
• Se puede utilizar por períodos largos (más de 7 días).
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