Generalidades básicas de la terapia endovenosa | Compendio de Enfermeria

Generalidades básicas de la terapia endovenosa



Los criterios básicos son la preservación del capital venoso del paciente y el uso racional de su anatomía vascular. Ésto estará relacionado con el tiempo estimado de necesidad de terapia intravenosa y las características de los productos a infundir: la osmolaridad, el pH, si es un producto vesicante o irritante, etc.
El primer cuidado enfermero será el de utilizar el siguiente criterio de selección del acceso venoso: siempre el menor necesario, en relación con las sustancias que precise el paciente.
Los criterios utilizados para el mantenimiento de la TIV estarán basados en los criterios científicos de los organismos oficiales con relevancia suficiente en este campo y estarán consensuados por el equipo multidisciplinar de los centros.
Es necesario disponer de guías y protocolos que den la suficiente autonomía a los profesionales enfermeros para poder resolver los problemas derivados de la TIV, debiéndose comprobar periódicamente el
grado de cumplimiento de los mismos.

http://1.bp.blogspot.com/-SOf40ZKw7rk/TmW6PnI751I/AAAAAAAADKc/fVK9cqLm72I/s1600/Internet_Intravenoso.jpg

Cuándo administrar terapia intravenosa
La ITV se utiliza en las siguientes situaciones:
Cuando no es posible administrar la medicación o los líquidos por vía oral.
Cuando se requieren efectos inmediatos de fármacos.
Cuando la administración de sustancias imprescindibles para la vida no se puede realizar por otro medio.
Cómo administrar la terapia intravenosa

La ITV puede ser administrada en forma de bolo o embolada, a través de un equipo intravenoso secundario intermitente o mediante infusión intravenosa continua.

Forma directa o bolo
El procedimiento más directo es la administración del medicamento como bolo, ya sea solo o diluido (normalmente en una jeringa de 10 ml, con la sustancia a inyectar y solución fisiológica). El fármaco así administrado actúa de forma inmediata, por lo que el paciente debe ser vigilado ante la posibilidad de reacciones adversas incluso amenazantes para la vida, como la anafilaxia o las arritmias cardiacas. Esta forma de administración de TIV también supone un riesgo mayor de lesión de la vena. Por lo general, su uso no es de elección debido a estas complicaciones y a que, en la mayoría de los casos, los fármacos necesitan un tiempo de infusión más prolongado.

http://www.eccpn.aibarra.org/temario/seccion3/capitulo52/5.jpg

Intermitente
Esta forma de administración se utiliza generalmente para la perfusión de disoluciones acuosas de algún soluto, es decir, el resultado de diluir un soluto en agua, pero sin que ésta contenga soluto sobrenadando, depositado en el fondo del recipiente o flotando en algún punto de la masa de disolvente. El soluto será siempre la sustancia que va a ser disuelta en el diluyente.
El goteo intravenoso intermitente, consiste en la canalización de una vía venosa al que se conecta un sistema de goteo, mediante el cual se administran sustancias disueltas en líquido, como pueden ser los antibióticos, diuréticos, analgesia, albuminas, etc. Esta forma de administración de TIV permite obtener el efecto deseado del fármaco disminuyendo su posible toxicidad y riesgo de irritación para el vaso sanguíneo, a la vez que proporciona un mayor confort para el paciente, siempre que se asegure la permeabilidad de la vía.

Continua
Consiste en la administración continua de fluidos a través de un catéter intravenoso conectado a un sistema de goteo, cuando es necesaria la administración de medicamentos que deben diluirse mucho, para hidratación y nutrición con grandes volúmenes o para transfundir sangre o derivados. Con este sistema se consiguen niveles constantes del fármaco en sangre, lo que puede ser muy útil en determinadas situaciones clínicas, como crisis asmática y cólico nefrítico, o bien para preparar la derivación hospitalaria en condiciones adecuadas, para reposición de líquidos, electrolitos y sustancias imprescindibles para la mejor situación clínica del paciente. Un anestesiólogo puede, por ejemplo, prescribir un fármaco por goteo intravenoso para controlar el dolor.