La terapia corporal, cuidados de enfermeria en mastectomia
Escrito el 2/12/2007. 1 Comentario, Déjanos el tuyo »
La mayor parte de los pacientes son tratadas de forma multidisciplinaria (cirugía, quimioterapia, radioterapia, hormonoterapia, etc.). Un elevado porcentaje de las mujeres son sometidas a cirugía, siendo la mastectomía radical, el procedimiento quirúrgico generalmente más utilizado. Todavía el número de tratamientos conservadores de mama es relativamente escaso. Por ello, nos vamos a encontrar preferentemente con mujeres con graves mutilaciones y/o deformaciones corporales. Por eso, está perfectamente indicado desarrollar una adecuada
terapia corporal. El conocimiento del organismo es el primer paso en el reconocimiento y en la lucha por la reducción del estrés postquirúrgico. Es necesario que la mujer mastectomizada practique ejercicios de conocimiento corporal y de adaptación corporal, tratando de integrar la nueva «cicatriz» al nuevo «esquema corporal». Para ello ha de reconocer la tensión muscular que se produce en cualquier zona anatómica de su cuerpo.
La mujer tiene que diferenciar entre el conocimiento de lo externo y el conocimiento de lo interno (sensaciones, tensiones, dolores, etc.). También tiene que conocer la totalidad de estímulos que proceden del exterior (reales o imaginativos) que influyen en su «cuerpo» y que determinan su bienestar físico y mental. El reconocimiento del cuerpo lo va a realizar básicamente en tres fases:
1. Toma de conciencia. Debe de concentrar su atención en el mundo exterior. Después debe de ser capaz de dirigir su atención a su cuerpo y a sus sensaciones físicas, es decir, a su mundo interior.
2. Exploración del cuerpo. Es el momento en que la mujer con los ojos cerrados comienza a explorar su propio cuerpo, tomando conciencia de las diversas áreas de tensión. En esta fase la mujer tiene necesariamente que reconocer cualquier tensión muscular, incluidas las zonas de la «cicatriz».
3. Liberación del cuerpo. En este momento la mujer tiene que tenderse sobre una cama dura o sobre la alfombra, tiene que disponerse de la manera más cómoda posible; pensar en la respiración concentrándose en su propio cuerpo y dejando que cada una de sus partes se haga consciente de forma espontánea. Lentamente va dejando la iniciativa a su propio cuerpo, al tiempo que va encontrando un gran placer, una sensación de equilibrio, de paz, etc. En efecto, al tiempo que su mente se ha dirigido fundamentalmente a su cuerpo, a todo su cuerpo, y especialmente al pecho amputado, se han ido disipando ideas, imágenes, pensamientos, temores
e ideas obsesivas que torturan frecuentemente su pensamiento, su interioridad psíquica, y le llegan a producir auténtica «tristeza vital».
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Catalogado bajo Cuidados de Enfermeria, Rol de enfermeria




