Un parto natural es salud

Era un 3 de Septiembre de este año, y yo llegaba al Hospital de Curanilahue, una remota localidad al sur de Chile, a hacer mi practica por maternidad, solo eran 4 días así que quería aprovecharlos al máximo. Llegamos y si mal no recuerdo subimos a un tercer piso, donde estaban los recién nacidos, las puerperas y las embarazadas. Concretamente a maternidad ![]()
Comenzamos entonces nuestra “entretenida” labor de revisar fichas, antes de realizar el proceso de entrevista y todo eso. Gracias al cielo llego la matrona a cargo de nosotros y dijo que había un parto dentro de poco y que uno de nosotros, eramos tres, bajaría con ella. Así que lo decidimos de la forma más democrática de las decisiones “a la matita”, y como todas las democracias son injustas, gane yo. Salvado ya de traducir letras y jeroglíficos de los estúpidos que escriben en las fichas lineas y símbolos indescifrables, me fui para el primer piso a la sala de partos.
Una vez le escuche a una profesora que el nivel de desarrollo de un país se ve en la cantidad de partos naturales que hay, pues parto natural es salud y esperanza de vida. Entre a la sala de partos, antes me puse todos los trapos habidos y por haber encima. Entre y lo primero que vi fue una mujer con las piernas abiertas, no se veía precisamente tan bien como suena. Lejos de repasar todas las etapas del parto que había estudiado, iba con la cabeza en blanco y repitiéndome mil veces que no me iba a desmallar. El primer impacto fue ese olor a un aceite, que no puedo describir. Después me puse helado como un palo, menos mal que andaba con mascarilla porque lo mas probable es que se hubiesen reído de mi palidez y frió sudor que me recorría. Una mezcla de emoción y un terror por estar solo mirando como sale sangre y liquido de un orificio que hasta entonces, para mi solo servia para otras cosas. Obviamente no estaba solo, pero yo me sentía encerrado en un cuarto con la señora cada vez mas desesperada y agitada.
En otras palabras solo vi esto:
Era el cuarto parto por el que pasaba la señora así que fue casi un tramite, después al ver la atención inmediata era tanta la emoción que me vi como un tonto. Tardaron como tres días en darle nombre al bebe y creo que decidieron usar Benjamín Alejandro…
Al final fue lo mas lindo que pude ver, y el mejor regalo de cumpleaños que pude tener pues ese mismo día estaba de cumpleaños jajaja
Aun hay personas que dan a luz de esta forma, una cosa es ser naturista, otra una hippie irresponsable, esto se debe hacer con los cuidados y atenciones que todo ser humano debe contar.







A los días vi una cesárea y la atención inmediata de dos mujercitas más, una mas bonita que la otra pero igual cuentan.
Una experiencia fuerte pero totalmente recomendable. Para los que prefieran evitarse ver toda la sangre y líquidos corporales aqui puse en mi blog hace un tiempo un parto 3D.


