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Compendio de Enfermeria |

Administracion de Medicamentos Intramuscular

  Escrito el 22 de April del 2007 por Cristian. Queremos Saber tu Opinión, déjanos tu Comentario »

Los pasos a seguir a la hora de ejecutar la inyección intramuscular son los siguientes:

Antes de inyectar el medicamento desinfectaremos la piel. Para ello aplicaremos una torunda impregnada de antiséptico en el centro de la zona elegida. Posteriormente y con un movimiento que dibuje una espiral hacia fuera, abarcaremos un diámetro de unos 5 cm. Con ello “barreremos” hacia el exterior los gérmenes de esa zona de la piel, cosa que no conseguiremos si el movimiento que le imprimimos a la torunda es de derecha a izquierda o de arriba abajo.

Según la bibliografía, la aguja se puede insertar tanto mediante el sistema cerrado (jeringa y aguja conectadas) como mediante el sistema abierto (jeringa y aguja separadas), no poniéndose de acuerdo las fuentes si un procedimiento es mejor que el otro y cuándo debe aplicarse cada uno de ellos. En lo que sí hay coincidencia es en que la aguja se debe de introducir formando un ángulo de 90º (por lo que es indiferente hacia dónde mire el bisel) con un movimiento firme y seguro, en un solo acto.

Antes de introducir el medicamento siempre se debe aspirar para ver si hemos conectado con un vaso. En caso afirmativo, debemos extraer la aguja y pinchar nuevamente en otro lugar. El medicamento se debe de inyectar lentamente ya que, aparte de ser menos doloroso, iremos dando tiempo a que se vaya distribuyendo por el músculo. Como medida emplearemos un minuto -y nunca menos de treinta segundos- en introducir 5 ml de sustancia. Durante todo el procedimiento iremos observando cómo va reaccionando el paciente y le preguntaremos si tiene dolor, si se encuentra mareado, etc.

Una vez hayamos administrado todo el medicamento, esperaremos unos diez segundos antes de retirar la aguja, pues así evitaremos cualquier pérdida de medicación. A continuación colocaremos la torunda con el antiséptico justo sobre el punto de la inyección -al sujetar la piel minimizaremos en lo posible el dolor- y retiraremos la aguja con suavidad y rapidez. Posteriormente haremos una suave presión mientras friccionamos ligeramente la zona para evitar que el medicamento se acumule y así favorecer su absorción.

Catalogado bajo Administracion de Medicamentos

Pie diabetico parte 1

  Escrito el 20 de April del 2007 por Cristian. Queremos Saber tu Opinión, déjanos tu Comentario »

Valoración de la úlcera
de Pie Diabético

Al realizar la atención inicial de una persona
con diagnóstico de pie diabético, es fundamental
efectuar una valoración integral que
permita recoger información personal y de su
sistema de salud, de su familia y de la comunidad
en que se desenvuelve, con el propósito
de identificar las necesidades, problemas,
preocupaciones o deficiencias que podrían
afectarla.
La entrevista al usuario y a su familia o amigos,
nos permite establecer una relación de
confianza que hace posible que el profesional
se forme un perfil de la persona y obtenga
una información detallada y exhaustiva del
estado psico-social y físico y la evaluación de
los factores de riesgo a los que está expuesta.
La valoración de la úlcera del pie diabético
está dirigida a identificar y describir las características
de la lesión de acuerdo a
parámetros establecidos que permiten
tipificarla y llevar un buen control de ésta.
La evaluación clínica debe incluir la adecuada
inspección, palpación y sondeo con estilete
romo para determinar la profundidad de la
úlcera y eventual compromiso óseo, la existencia
de celulitis o abcesos, crepitación, secreción
o necrosis. La evaluación también incluye
la historia de trauma, tiempo de evolución
de la ulceración, síntomas sistémicos, control
metabólico y evidencias clínicas de compromiso
neuropático y/o vascular. En general,
la evaluación clínica debe tender a determinar
el grado de compromiso vascular y
neuropático y la existencia de infección. La
evaluación del grado de arteriopatía incluye
la palpación de los pulsos tibial posterior y
pedio, la inspección del color y temperatura
de la piel y de la existencia de isquemia y/o
gangrena. Según ello, el médico solicitará
estudios vasculares no invasivos o invasivos.
Para realizar la valoración se recomienda un
ambiente iluminado, cómodo y tranquilo. Se
requiere una regla flexible, una lupa de mano
o de pie y los elementos de curación necesarios.

Click en la imagen para ampliar

Definición de Términos
1. Aspecto

• Eritematoso
Aspecto rosado brillante, frágil, sin pérdida
de la integridad cutánea

• Enrojecido
Aspecto rojo, vascularizado y frágil con
pérdida de la epidermis

• Amarillo pálido
Tejido de color blanco o amarillo pálido,
fácil de recortar, húmedo,

• Necrótico grisáceo
Presencia de tejido muerto, de color gris
opaco, de consistencia semi-blanda, con
humedad escasa. A veces cuesta recortarlo

• Necrótico negruzco
Tejido muerto, de color negro opaco, duro,
seco, muy difícil de recortar

2. Mayor extensión
Para medir la úlcera de pie diabético se
puede usar una plantilla cuadriculada de
acetato o una regla flexible, las que deberán
limpiarse previamente con alcohol, si
no están estériles antes de su uso, Fig. 6
La medición se efectúa de borde a borde
de la úlcera en el eje de mayor extensión.
Si la extensión es mayor a 10 centímetros
se aplicará el máximo puntaje.
En caso de coexistir dos úlceras separadas
por más de tres centimetros, se miden
independientemente.

3. Profundidad
En las úlceras cavitadas puede haber compromiso
muscular, de tendones u óseo, a
veces de difícil acceso, a las que se les
asignará el máximo puntaje. Si la úlcera
tiene tejido necrótico o esfacelado, se debe
debridar antes de evaluar la profundidad.
Si esto no es posible, se le asignará el máximo
puntaje. Para la medición se utiliza un
hisopo para toma de cultivo, colocándolo
en el punto más profundo y midiendo hasta
el plano perpendicular de la pie.

4. Exudado cantidad
• Ausente: el apósito primario está seco
al retirarlo.
• Escaso: el apósito primario está 50%
humedecido.
• Moderado: el apósito primario está
100% humedecido.
• Abundante: el apósito primario está
totalmente húmedo, traspasando el
exudado al apósito secundario en un
50% a 75%.
• Muy abundante: tanto el apósito primario
como el secundario están empapados,
llegando a la maceración
de los bordes de la úlcera

5. Exudado calidad
• Sin exudado: no existe presencia de
líquido.
• Seroso: líquido claro transparente,
amarillo claro o rosado.
• Turbio: líquido más espeso que el anterior,
de color blanco.
• Purulento: líquido espeso cremoso de
color amarillo.

• Purulento gangrenoso: líquido espeso,
cremoso, de color verdoso o café
6. Tejido esfacelado o necrótico
El tejido esfacelado es blanco amarillento,
húmedo, fácil de recortar, Fig.10. El tejido
necrótico es de color negro, duro, difícil de
retirar. Ambos tejidos se ubican sobre
la úlcera y su cantidad se mide en porcentaje.
Si abarca más del 75% de la úlcera, obtendrá
el máximo de puntaje.


7. Tejido de granulación
Es tejido conectivo, rojizo, húmedo y frágil
que presenta la úlcera en la fase
proliferativa de la curación. Al
igual que el anterior, se mide en porcentaje.
El mayor puntaje se asigna a la úlcera
con <25%>

La suma de los porcentajes de tejido
esfacelado o necrótico y de granulación
debe ser el 100% del tejido.

8. Edema
• Ausente: no hay líquido subyacente alrededor
de la úlcera. Se mide a través
de la presión dactilar.
• Edema +: al presionar con la yema
del dedo índice alrededor de la úlcera,
la piel se hunde levemente.
• Edema ++: el 50% del pie está
edematoso.
• Edema +++: el 100% del pie está
edematoso
• Edema ++++: el pie está totalmente
edematoso, afectando también la pierna.

Catalogado bajo Pie diabetico

Pulso

  Escrito el 20 de April del 2007 por Cristian. 1 Comentario, Déjanos el tuyo »

PULSO ARTERIAL
DEFINICIÓN


Es la onda pulsátil de la sangre, originada en
la contracción del ventrículo izquierdo del corazón
y que resulta en la expansión y contracción
regular del calibre de las arterias.
La onda pulsátil representa el rendimiento del
latido cardiaco, que es la cantidad de sangre
que entra en las arterias con cada contracción
ventricular y la adaptación de las arterias,
o sea, su capacidad de contraerse y dilatarse.

Asimismo, proporciona información sobre
el funcionamiento de la válvula aórtica.
El pulso periférico se palpa fácilmente en pies,
manos, cara y cuello. Realmente puede palparse
en cualquier zona donde una arteria superficial
pueda ser fácilmente comprimida contra
una superficie ósea.

La velocidad del pulso (latidos por minuto) corresponde
a la frecuencia cardiaca, la cual varía
con la edad, sexo, actividad física, estado emocional,
fiebre, medicamentos y hemorragias.
Edad: el pulso sufre variaciones desde el
momento del nacimiento hasta la madurez y
la senectud.

Sexo: después de la pubertad el pulso es más
lento en el hombre que en la mujer.


Ejercicio físico: la velocidad del pulso aumenta
con la actividad física. En los atletas en reposo
la frecuencia aparece disminuida
(bradicardia) debido al gran tamaño y fuerza
del corazón. Los atletas mantienen normalmente
un estado de bradicardia.


Fiebre: aumenta el pulso por la vasodilatación
periférica secundaria al ascenso de la temperatura.
Medicamentos: los medicamentos pueden
afectar el pulso; algunos lo aumentan y otros
lo disminuyen.

Hemorragias: la pérdida de sangre mayor de
500 ml aumenta el pulso. La taquicardia es
signo de anemia aguda.


Estado emocional: las emociones como el
miedo, la ansiedad y el dolor pueden estimular
el sistema simpático aumentando la actividad
cardiaca.

Existen nueve puntos anatómicos para la palpación
del pulso.

Pulso temporal: la arteria temporal se palpa
sobre el hueso temporal en la región externa
de la frente, en un trayecto que va desde la
ceja hasta el cuero cabelludo.


Pulso carotideo: se encuentra en la parte lateral
del cuello entre la tráquea y el músculo
esternocleidomastoideo. No se debe ejercer
presión excesiva porque produce disminución
de la frecuencia cardiaca e hipotensión. Tampoco,
se debe palpar simultáneamente en
ambos lados para evitar la disminución del flujo
sanguíneo cerebral o, aun, paro cardiaco.


Pulso braquial: se palpa en la cara interna
del músculo bíceps o en la zona media del
espacio antecubital.


Pulso radial: se palpa realizando presión suave
sobre la arteria radial en la zona media de
la cara interna de la muñeca. Es el método
clínico más usado.


Pulso femoral: se palpa la arteria femoral localizada
debajo del ligamento inguinal.


Pulso poplíteo: se palpa realizando presión
fuerte sobre la arteria poplítea, por detrás de
la rodilla, en la fosa poplítea.

Pulso tibial posterior: se palpa la arteria tibial
localizada por detrás del maléolo interno.
Pulso pedio: se palpa la arteria dorsal del pie
sobre los huesos de la parte alta del dorso del
pie.

RECOMENDACIONES
PARA LA VALORACIÓN DEL PULSO

• El pulso se valora mediante la palpación
utilizando la porción distal de los dedos índice
y corazón. En el caso de los pulsos
pedio y tibial posterior, se utiliza la mano
derecha para palpar los pulsos en el pie
izquierdo, y viceversa.

• El pulso cardiaco apical, y los tonos cardiacos,
se valoran mediante auscultación
con fonendoscopio.

• Palpar cada pulso en forma individual y
evaluar frecuencia, ritmo, amplitud y contorno,
y en forma simultánea para detectar
cambios en la sincronización y la amplitud.
Comparar los pulsos de las extremidades
del mismo lado y del contralateral con el
fin de detectar variaciones. Los pulsos asimétricos
sugieren oclusión arterial.

• El paciente debe adoptar una postura cómoda
y relajada.

• La enfermera debe verificar si el paciente
ha recibido medicamentos que afectan la
frecuencia cardiaca.

• Si el paciente ha realizado actividad física,
es importante esperar entre 10 y 15 minutos
antes de controlar el pulso.

• Valorar las características del pulso.

• Frecuencia: en la tabla 1 se presentan los
valores normales de la frecuencia cardiaca
de acuerdo con la edad.

• Ritmo: el ritmo normal es regular. La irregularidad
está asociada con trastornos del
ritmo como fibrilación auricular. El pulso
regular con pausas (latidos omitidos) o los
latidos adicionales reflejan contracciones
ventriculares o auriculares prematuras.

• Volumen o amplitud: es la calidad o fuerza
de la sangre en cada latido. Se habla de
amplitud normal, cuando el pulso es fácilmente
palpable, no desaparece de manera
intermitente y todos los pulsos son simétricos,
con elevaciones plenas, fuertes y
rápidas. El pulso disminuido, débil, filiforme
o hipoquinésico se asocia con disfunción
ventricular izquierda, hipovolemia o estenosis
aórtica. Por el contrario, el pulso fuerte,
rápido o hiperquinésico (pulso saltón) refleja
la eyección rápida del ventrículo izquierdo,
como en el caso de la regurgitación
aórtica crónica. La disminución de la amplitud
del pulso, a veces tan marcada que el
pulso desaparece, se denomina pulso paradójico
(derrame pericárdico). Cuando hay
irregularidad en el pulso pero a cada pulsación
fuerte sigue una débil se trata de un
pulso alternante; este tipo de pulso se encuentra
en casos de acentuada degeneración
de la fibra miocárdica.

• Elasticidad: es la capacidad de expansión
o de deformación de la pared arterial bajo
la onda pulsátil. Una arteria normal, por lo
general, es lisa, suave y recta. La elasticidad
refleja el estado de los vasos sanguíneos.

TABLA 1. VALORES NORMALES DE FRECUENCIA CARDIACA
EDAD PULSACIONES POR MINUTO
Recién nacido 120 – 170
Lactante menor 120 – 160
Lactante mayor 110 – 130
Niños de 2 a 4 años 100 – 120
Niños de 6 a 8 años 100 – 115
Adulto 60 – 80

ALTERACIONES DEL PULSO


Taquicardia sinusal: frecuencia cardiaca que
no sobrepasa los 160 latidos por minuto. Se
debe al estímulo del automatismo sinusal por
la excitación del simpático; se observa en la
fiebre, hipertiroidismo, falla cardiaca y shock.

Taquicardia paroxística: se inicia en forma
súbita y la frecuencia está por encima de 160
latidos/min. Se manifiesta con dolor precordial,
angustia y palpitaciones.

Bradicardia sinusal: las pulsaciones oscilan
entre 40 y 60 latidos/minuto. Se observa en
pacientes con hipertensión endocraneana o
con impregnación digitálica.

Bradicardia por bloqueo auriculo-ventricular
completo: se presenta con pulsaciones entre
30 y 35 latidos/minuto. Es producida por fenómenos
asociados con la contracción de las
aurículas y ventrículos y se manifiesta por
estado sincopal.

Catalogado bajo Pulso, Signos vitales

Cuidados de enfermería en la Hipertension arterial

  Escrito el 20 de April del 2007 por Cristian. 2 Comentarios, Déjanos el tuyo »

Cuidados de Enfermería en la Hipertensión Arterial

¿ Qué es la Hipertensión Arterial ?
Cuando su médico le cominica que padece Hipertensión arterial , usted se pregunta que es . La hipertensión arterial es una enfermedad crónica , es decir , que dura para toda la vida y que necesita de un tratamiento farmacológico seguido de unas recomendaciones dietéticas e higiénicas .
La hipertensión produce un aumento de las cifras de la tensión , la tensión o presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes de los vasos sanguíneos . Para medir este valor , se recurre a dos cifras , el valor más alto es la presión sistólica o máxima (se produce cuando el músculo cardiaco se contrae y expulsa la sangre de los ventrículos hacia los vasos sanguíneos) ; el menor valor es la presión diastólica (se produce cuando el musculo del corazón se relaja y entra de nuevo sangre al corazón).

Cuales son los valores normales :
Si tomamos las medias de todos los grupos de edad obtenemos una presión sistólica de 120 mm de Hg. y una presión diastólica de 80 mm de Hg.
La Organización Mundial de la Salud considera que 140/90 mm de Hg es el límite superior de la normalidad .
Los valores superiores a 160/95 mm de Hg son índices de hipertensión .
Causas de la Hipertensión Arterial :
Sólo el 10 % de los casos está determinada la causa , una vez tratada la enfermedad base la hipertensión mejora .
El resto de los casos , 90 % , se desconoce la causa exacta , se cree que se deben a diversos factores de riesgo ,
y con frecuencia al estilo de vida de la persona . Un factor de riesgo es el exceso de peso , se calcula que el 50 % de obesos son hipertensos . Los hábitos alimentarios también juegan un papel importante , el excesivo
consumo de sal puede provocarla .
También el estrés , las emociones , las tensiones y preocupaciones constantes en el trabajo y del hogar pueden producirla . La falta de ejercicio físico y sedentarismo , y el exceso de consumo de alcohol , pueden aumentar las cifras.

Cuidados para reducir las cifras de tensión :
1 .− Tomar la medicación indicada de forma correcta , no olvidarse de tomarla a diario o abandonar el tratamiento por nuestra cuenta .

2.− Tomar una dieta pobre en sodio . No tome los siguientes alimentos por su elevado contenido en sodio

Recomendaciones para que la dieta hiposódica sea aceptada por el enfermo :
1.− La presentación debe de ser inmejorable para estimular las secreciones gástricas .
2.− Los modos de cocción al vapor , a la plancha , guisados y estofados .
3.− La cocina sin sal es insípida , es necesario tomar ciertos recursos para que sea más apetitosa, utilizar potenciadores del sabor como: ácidos (vinagre y limón) , aliáceos (ajo , cebolla , puerros) ,
especias (pimenta , pimentón , curry , azafrán , canela) , hierbas aromáticas (albahaca , hinojo , tomillo, laurel , menta , perejil , romero, etc … ) .
4.− Utilizar aceites con sabor , como el de oliva . El vinagre y el aceite pueden ser aromatizados con hierbas finas .

3 .−. Si tiene exceso de peso , reduzca el consumo de dulces y grasas . Consuma abundantes frutas y verduras y ensaladas .
4.− Tome una dieta rica en potasio , ya que favorece la excrección urinaria del sodio . Tómese un plátano al día .

5.− Disminuya o suprima el consumo de alcohol .

6.− Deje de fumar , no le beneficia .

7.− Disminuya el consumo de bebidas estimulantes como el café , té y colas .

8− Practique ejercicio de forma continua y moderada .

9.− Relájese y combata el estrés . Conduzca con calma , duerma bien , olvide las preocupaciones y realice ejercicios de relajación.

10.− Evite el colesterol y los ácidos grasos saturados (grasas animales) y cámbielos por los ácidos grasos poliinsaturados , sobre todo los omega− 3 (que aparecen en los aceites vegetales como el de oliva .

Catalogado bajo HTA

Ulceras por presión (UPP)

  Escrito el 20 de April del 2007 por Cristian. 2 Comentarios, Déjanos el tuyo »


Está generalmente aceptado que una presión mantenida
más de 2 horas puede ocasionar una lesión. En pacientes con
grave afectación del estado general, el daño tisular puede ocurrir
incluso en un tiempo inferior a 2 horas. En general se adopta
como criterio de inclusión: PACIENTES IDENTIFICADOS DE RIESGO
SEGUN LA ESCALA DE BRADEN.

OBJETIVOS
1. La persona mantiene (o recupera) una piel templada,
húmeda, intacta y de color natural.
Integridad tisular: piel y membranas mucosas.
2. La persona o el cuidador principal se muestra capacitada,
con conocimiento o eficacia adecuada en el cuidado de la
piel y prevención de las UPP.

3. Identificar a la persona con riesgo de desarrollar úlceras
por presión.
4. Establecer unos criterios unificados de actuación entre los
diferentes niveles asistenciales para la prevención y el
cuidado de las UPP.

INTERVENCIONES DE ENFERMERIA

 

1. PREVENCIÓN DE LAS ÚLCERAS POR PRESIÓN.
Definición: prevención de la formación de úlceras por presión en
un paciente con alto riesgo de desarrollarlas.
Actividades:
• Utilizar la escala de Braden para valorar el riesgo
• Valorar el estado de la piel al ingreso y coincidiendo con el
aseo diario, haciendo especial hincapié en las prominencias
óseas
• Vigilar estrechamente cualquier zona enrojecida
• Eliminar la humedad excesiva en la piel causada por la transpiración,
el drenaje de heridas y la incontinencia fecal o urinaria
• Aplicar barreras de protección para eliminar el exceso de
humedad si procede.
• Cambios posturales cada 2 ó 3 horas durante el día y cada 4
horas durante la noche
• Registro del programa de cambios posturales en la historia del
paciente
• Fomentar los ejercicios pasivos si procede
• Evitar dar masajes en los puntos de presión enrojecidos
• Colocar al paciente en posición ayudándose con almohadas
para elevar los puntos de presión encima del colchón
• Mantener la ropa de la cama limpia, seca y sin arrugas
• Hacer la cama con pliegues para los dedos de los pies
• Utilizar camas y colchones especiales si procede
• Evitar mecanismos de tipo flotadores para la zona sacra
• Hidratar la piel seca intacta
• Usar agua templada y jabón suave para el baño, aclarar y secar
especialmente, sin frotar las zonas de riesgo
• Vigilar las fuentes de presión y fricción
• Aplicar protectores para zonas de riesgo
• Asegurar una nutrición adecuada, especialmente proteínas,
vitaminas B y C, hierro y calorías por medio de suplementos si
es preciso
• Instruir al cuidador acerca de los signos de pérdida de la
integridad de la piel

2. VIGILANCIA DE LA PIEL.
Definición: Recogida y análisis de datos del paciente con el propósito
de mantener la integridad de la piel y de las membranas mucosas.
Actividades:
• Observar su color, calor, pulsos, textura y si hay inflamación,
edema y ulceraciones en las extremidades
3. CUIDADOS DE LA PIEL: TRATAMIENTO TÓPICO.
Definición: Aplicación de sustancias tópicas o manipulación de
dispositivos para promover la integridad de la piel y minimizar la
pérdida de la solución de continuidad.
Actividades:
• Evitar el uso de ropa de cama de textura áspera
• Vestir al paciente con ropas no restrictivas
• Aplicar lubricante para hidratar fosas nasales si presencia de
catéter
• Aplicar los pañales sin comprimir
• Colocar sobreempapadores si es el caso
• Hidratar la piel seca intacta
• Mantener humedad en las incubadoras entre el 60 – 70%
4. APOYO AL CUIDADOR PRINCIPAL.
Definición: suministro de la necesaria información, recomendación
y apoyo para facilitar los cuidados primarios al paciente por parte
de una persona distinta del profesional de cuidados sanitarios.
Actividades:
• Determinar el nivel de conocimientos del cuidador
• Determinar la aceptación del cuidador de su papel
• Proporcionar conocimientos básicos:
o Enseñar a mantener la piel limpia, seca e hidratada
o Enseñar cómo y cuando cambiar los pañales húmedos
o Explicar la necesidad de una nutrición adecuada: proteínas,
vitaminas B y C, hierro, calorías y agua
o Explicar como se mantiene la posición anatómica correcta
o Instruir como hacer los cambios posturales y la necesidad
de pautarlos. El cambio postural favorece la circulación,
proporciona bienestar al evitar la presión prolongada y
previene contracturas. Las posiciones corporales recomendables
son:

a. Posición de decúbito supino: se protegerá occipital,
omóplatos, codos, sacro y coxis, talones

b. Posición de decúbito prono: se protegerá frente, ojos,
orejas, pómulos, pectorales, genitales masculinos, rodillas
y dedos

c. Posición de decúbito lateral: se protegerá orejas, escápulas,
costillas, crestas iliacas, trocánteres, gemelos, tibias
y maleolos

d. Posición sentada: se protegerá omóplatos, sacro y tuberosidades
isquiáticas. En esta posición hay que realizar
cambios posturales cada hora.

• Animar al cuidador a que asuma su responsabilidad, si es el
caso
• Controlar los problemas de interacción de la familia en relación
con los cuidados del paciente
• Proporcionar ayuda sanitaria de seguimiento al cuidador mediante
llamadas por teléfono y/o cuidados de enfermería comunitarios
• Informar al cuidador sobre recursos de cuidados sanitarios y
comunitarios
5. CUIDADOS DE ÚLCERAS POR PRESIÓN.

Definición: Facilitar la curación de úlceras por presión
Actividades:
• Describir las características de la úlcera a intervalos regulares,
incluyendo tamaño (anchura, longitud, y profundidad), estadío (I
al IV), recidiva, antigüedad, localización, dolor, tejido necrótico,
exudación, granulación y epitelización.
• Observar si hay signos y síntomas de infección en la úlcera
• Controlar el color, la temperatura, el edema, la humedad y la
apariencia de la piel perilesional.
• Mantener la úlcera en un medio húmedo para favorecer la curación
• Limpiar la piel alrededor de la úlcera con jabón suave y agua
• Desbridar la úlcera si es necesario
• Limpiar la úlcera con suero salino fisiológico con movimientos
circulares desde el centro
• Aplicar un apósito adhesivo permeable a la úlcera según corresponda
• Aplicar vendajes si está indicado
• Evitar en los cambios posturales la presión sobre zonas ulceradas
• Controlar el estado nutricional (escala de evaluación del estado
nutricional MNA)
• Instruir al paciente/cuidador en los procedimientos de cuidado de
la herida

Catalogado bajo UPP

Actividad y Movilidad

  Escrito el 20 de April del 2007 por Cristian. 2 Comentarios, Déjanos el tuyo »

DESCRIPCION:
Modificación de la postura del paciente encamado que se practica de forma regular y periódica.
OBJETIVO:
• Evitar la aparición de úlceras por presión.
• Mejorar la circulación de las zonas de contacto.
• Proporcionar comodidad al paciente.
RECURSOS HUMANOS:
• Personal de la unidad

RECURSOS MATERIALES:
• Almohadas
• Sábanas
• Barandillas
• Manivela.
TÉCNICA DE EJECUCIÓN:
• Informar al paciente sobre la técnica a realizar.
• Proteger su intimidad.
• Frenar las ruedas de la cama.
• Colocar la cama en posición horizontal.
• Nos colocaremos a ambos lados de la cama.
• (Dependiendo del peso del paciente, necesitaremos 1 ó 2 personas a cada lado y otra que se encargará de sujetar la cabeza del paciente).
• Una vez que hayamos decidido la nueva postura (Decúbito supino, Decúbito lateral Dcho. e Izq. son las más usadas):
Actuar al unísono, tirando de la sábana hasta colocar al paciente en la posición deseada, evitando tirones y movimientos bruscos.
• En el caso en que la postura adoptada por el paciente sea decúbito lateral, nos ayudaremos de almohadas que colocaremos bajo la espalda para evitar que el paciente involuntariamente adopte la posición decúbito supino.
• Así mismo, colocaremos una almohada entre las piernas, que deberán estar flexionadas, para evitar el roce entre ellas.
• Nos aseguraremos que la sábana esté bien estirada y de que no existen arrugas.
• Colocar barandillas de seguridad. Incorporar la cama.

OBSERVACIONES:
• Ajustarse al horario de cambio de postura (generalmente cada 4/6 h ) respetando las horas de sueño.
• Mantener extrema precaución con las vías, cánulas, sondajes y oxigenoterapia, en el caso de que los tuviera, para evitar tirones y arrancamientos.
• Ajustarse a la técnica de ejecución.
• Tener en cuenta diagnóstico y patología del paciente para evitar posturas que pudieran ser nocivas.
• En algunos casos, el cambio postural nos puede facilitar el drenaje de secreciones respiratorias.
• El personal que realiza el cambio postural, debe adquirir una postura sana para evitar lesiones de espalda, flexionando las rodillas, separándolas, manteniendo la espalda lo más recta posible y el cuerpo lo más cercano posible a la cama para realizar el menor esfuerzo físico.
REGISTROS:
• Anotar en la hoja de enfermería la hora del cambio y la postura adoptada en el mismo.
• Anotar si ha habido algún incidente o sí ha aparecido alguna zona enrojecida susceptible de U.P.P.

Catalogado bajo Movilidad

Signos vitales

  Escrito el 20 de April del 2007 por Cristian. 3 Comentarios, Déjanos el tuyo »

Los signos vitales constituyen una herramienta
valiosa como indicadores que son
del estado funcional del paciente.
El registro de los signos vitales no debe convertirse
en una actividad automática o rutinaria;
los resultados deben ser el reflejo de la
evaluación clínica confiable del paciente por
parte de enfermería, y su interpretación adecuada
y oportuna ayuda a la enfermera y al
médico a decidir conductas de manejo.
La determinación de los signos vitales tiene
particular importancia en los servicios de urgencia,
donde llegan pacientes con gran variedad
de cuadros clínicos, algunos en estado
crítico.
DEFINICIÓN
Los signos vitales son indicadores que reflejan
el estado fisiológico de los órganos vitales
(cerebro, corazón, pulmones). Expresan de
manera inmediata los cambios funcionales
que suceden en el organismo, cambios que
de otra manera no podrían ser cualificados ni
cuantificados. Los cuatros principales signos
vitales son:
1. Frecuencia cardiaca, que se mide por el
pulso, en latidos/minuto.
2. Frecuencia respiratoria.
3. Tensión (presión) arterial.
4. Temperatura.

Catalogado bajo Signos vitales

Proemio

  Escrito el 20 de April del 2007 por Cristian. 6 Comentarios, Déjanos el tuyo »

Era un día X en clases de Adulto mayor cuando decidí crear un blog para almacenar todo el material que poseo de enfermería, me pareció buena idea tengo muchos archivos guardados y no siempre se cual es cual, aparte sirve como difusión, así que me doy la bienvenida a mi mismo me felicito porque de esta forma me ahorro molestias como revisar cada cosa que tengo en las carpetas, y claro al que encuentre esta idea útil para su crecimiento profesional.

Catalogado bajo 1. Intro


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